Claves para enfrentar el desafío del estrés térmico

Ago 14, 2024 | Prevención, Recursos Formativos, Salud y Bienestar Laboral

Cada verano, las temperaturas aumentan y las olas de calor se intensifican, exponiendo a trabajadores y al público a condiciones extremas. Estas condiciones no solo causan malestar e incomodidad, sino que también pueden llevar a accidentes graves, como golpes de calor.

El informe «Heat at work: Implications for safety and health« de la OIT advierte sobre los crecientes riesgos del calor extremo. Esta problemática afecta no solo a las regiones cálidas, sino también a zonas que antes no estaban acostumbradas al calor. Europa y Asia han visto un aumento del 17,3% en la exposición al calor desde 2000, casi el doble del aumento global del 8,8%.

El estrés térmico puede causar desde deshidratación hasta enfermedades graves como insolación o incluso la muerte. Según el informe de la OIT, en 2020, 4.200 trabajadores murieron debido a olas de calor y 231 millones estuvieron expuestos a estas condiciones extremas. El riesgo es particularmente alto en sectores como construcción, agricultura e industria.

Nuevas normativas y perspectivas de prevención laboral

En 2023, el Real Decreto-Ley 4/23 introdujo nuevas medidas para prevenir riesgos laborales en temperaturas extremas. Esta normativa exige medidas específicas para proteger a los trabajadores en entornos al aire libre y en lugares expuestos a fenómenos meteorológicos adversos.

El informe de la OIT subraya la necesidad de implementar medidas de seguridad y salud que puedan prevenir las lesiones relacionadas con el calor excesivo. Esto no solo es una necesidad de derechos humanos y laborales, sino también económica, dado que las economías de ingresos bajos y medios se ven gravemente afectadas por los costos asociados con las lesiones derivadas del estrés térmico.

La formación en PRL es fundamental para enfrentar el estrés térmico y otros riesgos asociados al cambio climático. La capacitación adecuada permite a los trabajadores y Servicios de Prevención:

  1. Reconocer los síntomas tempranos del estrés térmico y actuar antes de que se conviertan en situaciones críticas.
  2. Implementar medidas preventivas, como pausas regulares, hidratación constante y el uso de ropa adecuada, que pueden reducir significativamente el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor.
  3. Crear un entorno de trabajo más seguro, adaptando las condiciones laborales a las realidades climáticas actuales, lo que incluye la modificación de horarios para evitar las horas de mayor calor y la instalación de sistemas de ventilación adecuados.
  4. Conocer las normativas vigentes y estar al tanto de las mejores prácticas internacionales, como las señaladas en el informe de la OIT, para garantizar el cumplimiento de las regulaciones y estándares de seguridad.

A continuación, se presentan algunas recomendaciones esenciales para prevenir los riesgos asociados a la exposición al calor durante la jornada laboral:

  • Hidratación continua, idealmente con soluciones salinas.
  • Evitar el consumo de alcohol y mantener hábitos alimenticios saludables.
  • Mantenerse informado a través del sistema de avisos de AEMET.
  • Prestar especial vigilancia durante la aclimatación a trabajos intensos.
  • Facilitar corrientes de aire para mejorar la evaporación del sudor.
  • Usar ropa ligera y transpirable, respetando siempre las exigencias de seguridad.
  • Organizar la jornada laboral para realizar las tareas más exigentes en las horas más frescas.

 

Últimas noticias

¡Nace nuestra newsletter!

¡Nace nuestra newsletter!

En el sector de la higiene industrial, estar informado es clave para afrontar los retos diarios con las mejores herramientas y...

leer más